
El Alto Representante proporciona la visión y el liderazgo necesarios para promover la Alianza de Civilizaciones como instrumento creíble y viable que contribuya a reducir las tensiones entre sociedades diversas y la amenaza que éstas pueden suponer para la estabilidad internacional. Los términos de referencia del Alto Representante incluyen entre sus responsabilidades:
- Impulsar y supervisar la puesta en marcha de las recomendaciones. En particular, le corresponde revisar y aprobar el borrador de programa de trabajo de la Alianza.
- El AR está llamado a ser la imagen visible de la Alianza de Civilizaciones. Su nombramiento, además, contribuye a reforzar la proyección global de la Alianza y a elevar su perfil como iniciativa multilateral.
- Asistir al Secretario General de Naciones Unidas en la facilitación del diálogo y la promoción de la moderación y el conocimiento mutuo en períodos de crisis, de conformidad con el espíritu que alienta la Alianza de Civilizaciones.
- Trabajar en estrecho contacto con el Grupo de Amigos, y liderar los contactos con otros Estados o instituciones multilaterales cuyo respaldo pueda ayudar al éxito de la iniciativa.
El pasado 14 de junio, el Alto Representante presentó al Secretario General de Naciones Unidas un Plan de Acción que desarrolla un programa de trabajo para los próximos dos años. Se trata un Plan abierto, que se someterá a revisión según las necesidades y, en todo caso, tras la celebración del primer Foro de la Alianza. Pretende reforzar el papel de la Alianza en tres campos:
- Como herramienta que pueda ser utilizada por quienes deseen poner en marcha proyectos de cooperación de diálogo intercultural.
- Proponiendo y prestando su apoyo a aquellos proyectos que, en las áreas de educación, juventud, migración y medios de comunicación, se centren en la mejora de las relaciones interculturales.
- Facilitando el diálogo y sirviendo como herramienta política a disposición de aquéllos que fomentan la moderación y el conocimiento mutuo en periodos de crisis.
El segundo elemento central de la puesta en marcha de las recomendaciones será el Foro de la Alianza. El Foro está llamado a constituirse en el gran evento anual de la Alianza. El lugar donde se forjen acuerdos de asociación y donde se presenten compromisos de acción. Donde se anuncien proyectos, así como acuerdos entre donantes y las instituciones encargadas de ejecutar dichos proyectos. Debe servir para identificar buenas prácticas, intercambiar experiencias y subrayar los obstáculos a suprimir para mejorar el conocimiento mutuo.
La primera reunión del Foro tuvo lugar en Madrid los días 15 y 16 de enero de 2008.
Finalmente, es importante tener presente que la Alianza se consolidará a medida que se vaya integrando en las políticas nacionales de los Estados. Deberá inspirar sus instrumentos de gestión de conflictos, su política de cooperación internacional y sus políticas internas sectoriales, ya sea en educación, en juventud, en migración o en medios de comunicación. España, como país copatrocinador de la iniciativa, tiene la intención de elaborar un Plan Nacional de la Alianza en su doble aspecto exterior e interior.